Nuestro segundo día de camino empezó algo movidito. Como es lógico en estas tierras gallegas, nos llovió. Pero nosotros como buenos peregrinos afrontamos esta situación como un reto por superar y emprendimos nuestra nueva etapa. En nuestro camino encontramos altibajos (primeros dolores de pies más intensos), y momentos de descuidos (pensábamos que teníamos que volver 1h45min sobre nuestros paso....pero NO! Menos mal...) pero también momentos de risas y diversión. Finalmente, llegamos a nuestro destino, Redondela, una pequeña localidad cargada de historia. Una vez aquí comimos todos juntos en familia y nos hicimos una larga siesta después de una duro día. Después de esto, salimos para ver dónde nos encontrábamos y nos quedamos sorprendidos admirando los magníficos paisajes de la ría de Vigo. Por último antes de la cena, participamos en la eucaristía de la parroquia llenándola de alegría con nuestros cánticos salesianos. Y ahora solo nos queda descansar para afrontar un nuevo día cargado de energía.
Os dejamos algunas fotos.
Agradecemos el apoyo de Yolanda Escolano (Escosan, servicios inmobiliarios), Asesoría Pastor, Belén Rincón (fotógrafa) y Edebé. Sin vosotros esto no sería posible.





